EL CARPIO. VII JORNADAS TAURINAS DEL ALBERO. LA FUERZA DE LA TRADICIÓN. 

Redacción

foto. Jose Carpita

 

    El sábado 4 de marzo se celebró en el salón del ayuntamiento de El Carpio una charla-coloquio dentro de las VII Jornadas Taurinas que organiza la A.T. El Albero de Carpio, asociación taurina cuyos “Toros de Santiago” gozan de muy buen nombre, y que además instruye a sus socios con visitas a ganaderías, conferencias, etc.. Esta tarde se pasó revista a la evolución de los espectáculos taurinos tradicionales, en especial al Inmemorial Torneo del Toro de la Vega y así, bajo la dirección de Domingo Nieto, estuvo representado el Patronato por su presidente Gerardo Abril y un miembro de su Junta, Enrique Carnero.

     El director, Nieto, como caballista medinense es hombre versado en la tauromaquia popular, de modo que la mesa estuvo perfectamente gobernada por alguien conocedor del paño.
Tras la proyección de un video donde se sintetiza lo que es el Torneo, se analizó la sorprendente prohibición por parte de la Junta de Castilla y León, de aquello que en teoría debía proteger al incluirlo en una figura de calidad tal y como la denominación de Espectáculo Taurino Tradicional.

     La primera conclusión fue que estas figuras de calidad utilizadas por la administración para proteger y mejorar patrimonios relevantes, tales como la declaración de algún patrimonio como BIC o similar, no sirven para nada si un cambio político quiere eliminarlo. Véase el caso de Valladolid como ciudad taurina, el cierre de su museo y las dificultades a la plaza con un simple cambio de alcalde.

     También se llegó a la conclusión de que el Torneo y la tauromaquia popular son cultura de un mundo rural que cada día tiene menos que ver con un mundo urbano agresivo y destructor, amparado en el velo de una supuesta bondad antinatural por los cuatro costados.

     No dolieron prendas a la hora de señalar unos como indolentes, otros como cobardes y otros como traidores tanto al ayuntamiento de la villa por no encabezar la oposición frontal al decreto de la Junta, como a la propia Junta y Cortes de la autonomía por intentar destruir un valiosísimo patrimonio cultural castellano.

     También le tocó su parte a la tauromaquia de montera, especialmente a empresarios, toreros y ganaderos, peñas taurinas etc .. quienes lejos de apoyar la oposición, han aplaudido la prohibición; y este punto se señaló como el más doloroso, pues que el grueso de los políticos se comporten como enemigos de lo popular, lo llevan haciendo siglos, pero que quienes debían velar por el mantenimiento de sus raíces abjuren de ellas, eso no tiene nombre.

     Como eso de llorar no es de toreros, se plantearon posibles soluciones que en los próximos meses cristalizarán en métodos operativos.

     La participación de los aficionados en el coloquio fue muy notable y vehemente, buena prueba de que se hablaba de mucho más que de un “espectáculo”, de una ceremonia capital que nos identifica: Correr los toros al modo de cada villa y lugar.

Terminó la jornada con vivas a la libertad y un vino de confraternización en el que se pasó revista a futuras actividades. Una vibrante, seria e interesante charla-coloquio en las antípodas de la banalidad.

 

Patronato del Toro de la Vega. Tordesillas (Valladolid)