VISITA A A GANADERÍA DE JOSÉ CRUZ.

Jorge Rodríguez Rodríguez

foto: Ricardo Martín

 

     El pasado sábado 15 de diciembre, algunos miembros de la A.T. Espantes de Fuentesaúco y del Patronato del Toro de la Vega visitaron la ganadería de José Cruz, a escasos kilómetros de la ciudad mirobrigense de Ciudad Rodrigo.
La finca Cabezal Viejo está dotada de prácticas y cuidadas instalaciones para el manejo del ganado, dehesa lustrosa, bonita. Ganadería constituida en el año 1991, cuenta en la actualidad con ganado de procedencia Jandilla, vía Daniel Ruiz. Agradecemos ante todo el tato recibido por Rafael Cruz, ganadero e hijo del fundador de la ganadería José Cruz, y a Roberto, joven vaquero que también nos acompañó durante toda la visita.

     Casa ganadera en busca de la casta y la transmisión, dentro de un encaste con un gran fondo de bravura como es el de Domecq, pese a que otras ganaderías con la misma procedencia se dirijan hacia otros derroteros. Según relata el ganadero, se encuentra en año de sacar nuevos sementales, es por ello que está llevando a cabo tientas con machos, utreros, para ver mejor la condición del animal. Curiosa reflexión, nos cuenta acerca de los índices de consanguinidad; y es que trata de nunca pasarse de ese 15% de consanguinidad, porcentaje que considera óptimo para que el animal transmita la mejor condición en la lidia. Dice que controla tal parámetro a través de programas informáticos.

-“Llegas a lidiar reses con un índice del 25% por ejemplo, y ya no se comportan como tú quieres. Se distraen, salen sueltos… en torno al 15% sería el índice óptimo de consanguinidad para mí. Cierto es que otros ganaderos lo buscan más alto para fijar caracteres. Yo no.

    

     Comenzamos a visitar cercados, el de las madres por ejemplo; cuenta esta ganadería con un harén de 210 vacas. Lustrosas, serias, de pelos negros, castaños, coloraos… en plena paridera. A mediados de diciembre se ha completado un 35% de las pariciones nos cuenta. Y a punto de meter sementales para la etapa de cubrición, que se prolongará hasta el mes de septiembre.

      Se recorrerían al menos otros cinco cercados de machos. De erales, utreros, y toros (cuatreños y cinqueños), de excepcionales hechuras, bajos, cortos, con cuello. Verlos andar descolgados es síntoma de que embestirán.

 –“Aunque en esto del toro 2+2 nunca serán 4, al menos que sea 3,6-3,7”.

     Entre los erales convive un número 37 que es cinqueño, catalogado por Rafa Cruz como el mejor de la camada. Su destino es ser tentado para padrear en la ganadería. Ganado que aguanta muy bien la presencia de “intrusos” en sus cerrados. A pie de hierba, se acercan, curiosean, alguno se encampana… y vuelve a descolgar la cara. El contoneo del toro andando al paso en el campo también es un arte.

     Mañana que comenzó con temperatura fresca, que no fría, encapotada por nubarrones que hacen que el toro y la dehesa transmitan aún más si cabe, y alimenten el alma. Seguimos en busca de lo natural, lo ecológico, la crianza de un tótem que rompe vientos y seca sus pelos al sol, y que espera un destino para vaciarse en el combate. Bienvenida sea siempre la muerte digna.

Fotos

    

Patronato del Toro de la Vega. Tordesillas (Valladolid)