CAPITULO II
QUE TRATA ESTRICTAMENTE DEL TORNEO.
Introducción:
El torneo del Toro de la Vega es una competencia y enfrentamiento
entre el hombre y el toro; uno armado de lanza y el otro con sus
defensas naturales.
Según dicta la costumbre,
Se ordena:
1º Que sólo pueda alancearse al toro dentro de los límites dichos
y de forma que nadie ose a dicho toro, ni antes de entrar en el límite
anterior ni después de salir del límite posterior.
2º Ambos, toro y torneante, han de estar en igualdad de condiciones
naturales, por lo que ningún torneante ose acudir a dicho torneo en mal
estado de ánima, bien por efecto de vino u otras sustancias o procesos
extraños a la buena orden, bien por otra causa que le anormalice. Y
entiéndase lo mismo trasladado al toro.
3º El torneo sucederá a campo raso, por lo cual se prohíbe el uso
de cualquier tipo de defensa, natural o artificial, que desvirtúe el
acto e igualmente se entienda de engaños, obstáculos y otros
impedimentos.
4º Las necesidades de información, cura, orden y seguimiento,
recogida y otras aconsejan permitir la entrada de vehículos al
palenque, pero sean dichos vehículos los menos posibles y siempre
permanezcan lejos del toro, demodo que ni molesten, ni interrumpan, ni
participen, ni mucho menos transporten torneantes. Y dichos vehículos
sean registrados antes de entrar al palenque para saber con precisión
la causa por la que entran, número y otros detalles que permitan el
control.
5º Que se celebre el segundo Martes de septiembre.