CAPITULO VIII
QUE TRATA DE LA MUY SABIA Y MUY HEROICA ORDEN DEL TORO DE LA VEGA.
Introducción:
Justo resulta el reconocer los méritos de aquellos que con la lanza,
con las Bellas Artes –música, pintura, escultura y otros
conocimientos- o con la palabra, honran y enaltecen este Inmemorial
Torneo; y así conviene agruparles en una Orden, de modo que el trabajo
continuo y metódico redunde en beneficio de dicho Torneo. Por lo dicho
y sin perjuicio de que se dicte su reglamento particular,
Se ordena:
1º La Orden del Toro de la Vega, entre sus fines tendrá carácter
premial.
2º Se declara Orden Abierta, de modo que el Órgano para regirse
será el Concejo Abierto.
3º A esta Orden podrá pertenecer cualquier persona que fuera
aceptada por el Consejo, el cual en dicha elección sólo atenderá lo
tocante al servicio que el neófito haya hecho al dicho torneo, no
importando en absoluto el credo, raza, ideas u otro tipo de
circunstancia en el dicho neófito.
4º Forman el Consejo todos los miembros de la Orden, en cualquier
grado, de acuerdo a la tradición.
5º Secciones de la Orden:
Heroico Colegio de Alanceadores:
Del Decano: Será cabeza del Colegio de Alanceadores elegido
libremente entre los Maestros de Lanza. Presidirá dicho Colegio y
coordinará a lanceros y Maestros de Lanza, adoctrinándoles en el
conocimiento de este Inmemorial Torneo. Será hombre bueno, sabio,
razonable, cuerdo y justiciero, sin mirar en amigos ni en parientes.
Emitirá cada año un informe de lo sucedido en el Torneo y dirigido al
Fiscal de Campo.
De los Maestros de Lanza: Serán aquellos lanceros que el Consejo
nombre, tras comprobar sin duda ninguna sus méritos. Habrán de haber
alanceado al menos un Toro de la Vega al embestir, o varios a lanza
echada, conocerán la filosofía de este torneo y habrán mostrado
intachable conducta.
Se les podrá proponer al Gran Maestre, por la Fiscalía, un título
acreditativo en el cual, tras el correspondiente expediente, se les
otorgarán armas y asiento en el Capítulo, se les mantendrá
continuamente informados de toda novedad científica, técnica o
humanística de las que trate la Orden y se les consultará cualquier
decisión, sin que sea vinculante para el gobierno de la Orden.
Contarán en el libro del Toro de la Vega con sus nombres, armas y
hechos.
Cuerpo de Pregoneros: Con las funciones propias de su oficio.
Fiscalía de Campo: Presidida por el Fiscal de Campo, tiene la
obligación de elaborar un informe muy detallado de lo sucedido en el
torneo. Para ello tomará declaración a todos los testigos y lanceros
sin excepción y asistirá personalmente al alanceamiento. Recibirá los
informes del Decano y los Maestros de Lanza y de cualquier otra fuente
que le procure información, sin excepción. Con todo lo dicho
elaborará el informe del torneo que ha de ser totalmente imparcial y
justo y científico.
El que fuere Fiscal de Campo conocerá y tratará a los lanceros,
pero no tenga familiaridad con ellos, que así se evitará injusticia, y
si alguna vez este Fiscal favoreciere a alguien, sea expulsado
inmediatamente de su cargo.
Elaborado dicho informe se le remitirá por escrito a todos los
miembros de la Orden, los cuales contestarán dando su opinión al
respecto y así con la mayoría, se inscribirá y escribirá en el libro
del Toro de la Vega, la crónica del Torneo.
Evite esta crónica las imprecisiones.
Hará las propuestas para nombrar Maestros de Lanza, atendiendo a la
trayectoria seguida por los lanceros durante años y cuide mucho en esta
justicia, de forma que nadie pueda decir de un Maestro que no es digno
de tal honor.