SAHAGÚN. CORRIDA DE VALDELLÁN PARA CELEBRAR EL SAN JUAN

Enrique Carnero Santiago

 

 

        

     El sábado 13 de junio tuvo lugar en Sahagún la ya tradicional corrida con reses de Valdellán en las fiestas en honor de San Juan de Sahagun, fraile agustino que en Salamanca realizo acción semejante a la de San Pedro Regalado a la voz de “Tente, necio”. En esta ocasión los toreros encargados de dar lidia y muerte a estoque a los pupilos de Fernando fueron Manuel Jesús “El Cid”, Álvaro Lorenzo y el triunfador del año pasado, Ismael Martin.

     Entrada que llenaba media plaza, donde entre las bulliciosas pandas se pudo ver a algún francés de los que recorren el orbe taurino, a la familia Caminero, a Joselillo, que el 15 de agosto toreara una de Valdellan en Tafalla o a Daniel Azcona “Cebadita”, torilero de Pamplona. Toros correctamente presentados en líneas generales, anovillado el segundo. Salió por toriles el sexto con el cuerno partido por la cepa. En la entrada al caballo, como era previsible, al dar topetazo contra el equino, quedo colgando. Fue devuelto y sustituido por un hermano cinqueño, posiblemente el más fuerte y serio de la corrida. Correctos en cuanto a comportamiento, aunque se esperaba mas en todos los tercios dada la procedencia y el historial de la ganadería.

     El Cid no se llevo el lote, pero tampoco animales imposibles. En sus dos toros dejó entrever su poderío al natural, quedando prácticamente inédito con la derecha. Si estos animales los coge hace quince años, forma lío gordo. Por desgracia y a pesar de los años el entrar a matar sigue siendo asignatura pendiente. Contrarias, haciendo guardia, pinchazos, descabellos varios,… Silencio tras aviso y silencio.

     Álvaro Lorenzo anda muy bien. Es de esos toreros que uno no entiende su ausencia en ferias y carteles. Con el primero dejó buenos trazos con la derecha. Le enseñó al natural, donde presentaba complicaciones. Al ver que no tendría reconocimiento la exposición por ese pitón, pues el grueso de la grada parecía anodino ante la faena, volvió rápidamente a montar la ayuda para torear con la derecha. Falló con la espada. Mejor fue la actuación con su segundo, quinto de la tarde. Comenzó con unos doblados por abajo que metieron a los tendidos en la faena. Estructuró la faena con derechazos de dominio, ligando muletazos con sentido e intercalando alguna serie de naturales. No mato del todo bien. Silencia y oreja benévola.

     Ismael Martin es uno de los revulsivos jóvenes del escalafón. El de Cantalpino entra dentro del tradicional grupo de toreros banderilleros y por ello se le suele acartelar con Ferrera, El Fandi,… de no excesiva estatura, coloca las banderillas de manera eficaz, metiéndose al publico en el bolsillo. Falta cuadrar mejor en la cara, pues el ritmo y velocidad que impone en el tercio hace que clave ligeramente pasado. Con la muleta pone ganas, pundonor,… pero además ligazón y mando, consiguiendo series y pasajes de bella factura y mérito. Ello hace que la conexión con los tendidos no decaiga durante la faena. El que mejor realizo el tercio final de la terna. Oreja y dos orejas, que hubiese sido suficiente con una.

     Entre los subalternos destacar la reaparición de Rubén Sánchez tras la cogida por un Escolar en Las Ventas. Meritorio Pozo en las banderillas al quinto, al igual que Talavan en el segundo. Poco que decir de los picadores, ninguno realizo la suerte de manera meritoria. Picando en líneas generales trasero.

     A destacar también un previo con poco acierto en la organización. Taquillas que se anunciaban abiertas estaban cerradas. Las abiertas atendidas en precario, esto generó una cola creciente y que la de compra de entradas se cruzase con la de entrada a la plaza… Además, se falló en la colocación de las divisas, siendo la colocación en el guarismo del tercero la más llamativa.
Añadir, que las peñas y pandas tienen sus sitios mas o menos fijos, pero falta una señalización clara que facilite que los forasteros no ocupen esos lugares, pues la entrada es general y quien no conoce el lugar puede ocupar cualquier localidad. Una vez que sucede esto, debe de existir comprensión por todas las partes, lo que no puede ser de recibo es que los progenitores aleccionen a los niños a mojar a quien se queda en la localidad, por que luego esos mismos churumbeles tiran vasos de plástico al ruedo durante la faena.

                                        

I

II

                             

 

Patronato del Toro de la Vega. Tordesillas (Valladolid)